Pensar en forma global ¿para qué? 4


Pensar en forma global

Parece que hablar de ser “global” está de moda, personas globales, emprendedores globales, profesionales globales, startups globales…

Tiene sentido, vivimos en un mundo cada vez más globalizado, nada más ir a la frutería de la esquina para darte cuenta que puedes comprar aguacates en pleno invierno aun sabiendo que este es un fruto de clima tropical.

Vas de vacaciones por el mediterráneo y es muy fácil encontrar el “english breakfast” en prácticamente cualquier bar o terraza.

Llamas al servicio de atención al cliente de tu operador telefónico y encuentras que la persona que te responde puede estar en Chile, Colombia o Ecuador.

Hasta los consulados tienen personal administrativo del país donde tienen su representación, por poner un par de ejemplos.

¿De qué sirve pensar en forma global?

Hace poco te conté mi historia un profesional en el extranjero y allí te conté cómo abrir la mente, me ayudó a encontrar trabajo fuera del país donde nací.

Sin embargo, pensar en forma global va más allá.

Ya sea que estás pensando en buscar trabajo en otra región o país, o quieres ampliar tu área de influencia comercial ofreciendo tus productos o servicios fuera de tu localidad, pensar en forma global, es casi una necesidad. Y te diré por qué.

Encontrar trabajo o vender tus productos, requiere conectar emocionalmente con la cultura del país o región a la cuál te diriges.

Esto significa: conocer su historia, su momento político y económico, normas sociales, usos y costumbres, lugares de interés turístico. Esto último es muy útil cuando quieres iniciar una conversación o para romper el hielo. A la gente, le gusta que valores sus cosas y rápidamente se abren.

No olvides conocer sus platos típicos, ya sabes, a mucha gente se conquista por el estómago.

Y cuando vas a países del norte, el clima es el tema de cada día.

Tampoco te pases de listo, inicia el tema, luego calla y escucha, muestra interés y pregunta. Recuerda, eres el nuevo y en esta primera etapa, hay que absorber como una esponja.

Esto es hacer investigación de mercado para saber dónde te mueves, cuáles son los intereses de la gente y si tu producto encaja.

Hace poco fui a la conferencia de mi amigo Antonio Liu Yang sobre cómo hacer negocios en China y nos contó que las mujeres en su país, consideran la tez pálida como símbolo de belleza… por tanto, no intentes vender bronceadores faciales, mejor opta por vender protectores faciales.

Como puedes observar lo que sirve para un lugar, no tiene nada que ver con otros lugares. En Europa, mucha gente quiere estar morena y en China mientras más pálida, mejor.

La realidad de tu región o de tu país no tiene por qué ser como la de otros (Twittea esto)

Intégrate

No basta con conocer tu mercado o público objetivo, también hay que integrarse.

Intenta comer lo que comen, acude a los lugares donde se reúnen, aprende y habla su idioma para que te sientan parte de su país y cultura. Eso no significa perder la tuya si no adoptar la cultura que te acogió, que te dio trabajo, que te dio clientes, que te abrió las puertas, que te dio una nueva oportunidad.

He vivido en seis ciudades diferentes; y en todas he conocido casos de personas que no han conseguido integrarse.

Extrañando siempre su lugar de origen, eso les ha impedido disfrutar de lo que tenían al frente.

Juntándose con “su gente”, personas del mismo lugar de origen, hablando de los mismos temas, comiendo en los mismos sitios que ellos, moviéndose en los mismos sitios que ellos.

Personas que, al no hablar el idioma, viven dependientes de otras para ir a una consulta médica, asistir a las charlas del colegio de sus hijos, hacer gestiones, ir a la compra…

Gente con estudios, incluso superiores que, por no sentirse parte de la sociedad, han sido incapaces de ejercer sus profesiones.

Habla más de lo “suyo” y menos de lo tuyo, dale tiempo, poco a poco querrán saber más de ti y preguntarán.

Jamás hagas comparaciones. Eso es lo peor que puedes hacer si intentas integrarte. Además, a nadie nos gusta que nos comparen, ni siquiera con nuestros padres, porque a estas alturas, sabrás que todos somos únicos e irrepetibles.

Para mí, integrarme fue una oportunidad increíble de crecimiento personal, porque tuve que trabajar muchos defectos que traía de fábrica y de trabajar miedos para “ser aceptada” y para “dar la talla”.

¿Te ha pasado? Esos miedos que te empujan a hacer barbaridades, a querer dar una imagen que no es la tuya, a hinchar tu ego para demostrar que eres válido sobre todo en lo laboral.

Me llevó mucho tiempo, y todavía sigo enfrentándome a esos miedos. He probado muchas técnicas y terapias, he asistido a talleres, he leído todo tipo de lecturas sobre ese tema; sin embargo, lo único que me ha servido para “parar” esos miedos ha sido el trabajo espiritual.

Ese que te da paz, que te ayuda a soltar, a dejar de controlar y a confiar. Los trucos y terapias, están bien, pero sólo te ayudan de forma temporal, en realidad, lo que hacen es distraerte por un momento, pero luego el problema está ahí y siempre, siempre vuelve a aparecer.

Si lo hubiera sabido antes, habría empezado por ahí, lo que pasa es que siempre tendemos a empezar por lo fácil y lo que no duela. Porque te aviso “mirar en tu interior” y desnudar tu alma duele.

¿Soy global?

Ser global es una decisión, un camino, una nueva forma de vida.

Decisión porque hay que tener la humildad de aceptar que la vida no es matemática, que puede ser distinta a como la conocías y eso no significa que sea mala.

Valentía, para abrirte, para darte a conocer porque como bien sabemos, “nadie te va a querer si no te conocen”.

Aceptación para no caer en la depresión cuando las cosas no salen como uno quiere. Muchas puertas se cerrarán en tus narices, pero eso es lo normal… eres el extraño.

Paciencia para respetar tus tiempos y el tiempo de los otros. Que estemos en la época de la inmediatez, no significa que la gente responda de la misma forma.

Además, todo “lo que realmente importa” como el amor, el éxito laboral, la alegría, la autoestima, abrir la mente, cualquier habilidad lleva tiempo, son procesos lentos, serpenteantes, incómodos y difíciles.

Lo que realmente importa como el amor y el éxito laboral son procesos lentos, incómodos y difíciles (Twittea esto)

Constancia porque es la clave de todo proyecto. Sin prisa, pero sin pausa, se llega más lejos de lo que puedes imaginar.

Confianza que te dará la fuerza necesaria para alimentar tus sueños y no desfallezcas cuando se presentan complicaciones.

Rodéate de personas que te quieran bien y confíen en ti, que te den una palabra de aliento, un abrazo, que te presten la oreja cuando tengas ganas de hablar, que no te juzguen y por supuesto, que no te critiquen. Eso te mantendrá al pie del cañón, y con la energía necesaria para afrontar lo que se te presente.

Finalmente, no pierdas tu esencia, no pierdas tu voz, poco a poco podrás integrar lo nuevo con lo que eres y surgirá tu nuevo yo, más maduro, más seguro, más creativo con brillo y luz propia fruto del proceso de integración, de abrir la mente y de adaptarte a una nueva forma de pensar global.

 

¿Trabajas tu mentalidad global?

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4 Comentarios en “Pensar en forma global ¿para qué?

  • Erich

    Buenos consejos Silvia
    Aunque solo he estado de pasada por algunos países, tus consejos los traslado al campo laboral cuando trabajas con comunidades indígenas y afrodescendiente donde la cultura es diversa y tienes que adaptarte, sobre todo en comunicación, gastronomía, organización limitaciones que pasas por las mismas condiciones de pobreza, pero que al final tienes que adaptarte, integrar la experiencia con las nuevas condiciones, globalizarte localmente.

    • Silvia Sanchez Autor

      En mi experiencia, no se puede separar lo laboral de lo personal. Hacerlo significa tener dos personalidades, lo cual, no es sostenible. Al final, siempre sale tu verdadero yo.

      Es por eso, la importancia de adaptarse, abrir la mente, aceptar las condiciones donde la vida o el trabajo te han llevado, ser humildes, y mucho amor sobre todo en tu trabajo con comunidades indígenas, que debe ser muy duro pero al mismo tiempo satisfactorio al ver como ayudas a otros.

      Te felicito Erich por la labor que hacer y gracias por contarnos tu experiencia. Un fuerte abrazo.

  • Jennifer Ubillus

    Siempre me encuentro en búsqueda de artículos enriquecedores e inspiradores. Ha sido genial encontrarme con el suyo el día de hoy. Espero nos siga compartiendo sus experiencias y tips para crecer un poco más cada día. Muchas gracias por eso! Tiene una nueva seguidora. Un abrazo.