Sobre cómo hablar en público y conseguir esa primera cita


Cómo hablar en público

Hay que provocar el flechazo para conseguir esa primera cita. Esto fue lo que me dijo Mila Melero, nuestra especialista en presentaciones poderosas, cuando me explicaba cómo hacer una buena presentación y no fracasar, incluso antes de empezar.

Porque hacer una buena presentación marca la diferencia.

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¿Te ha pasado que después de pensar que eres la mejor opción para ese ascenso, para que elijan tu producto porque cumple con creces con las expectativas de tu cliente, para que elijan tu propuesta que hará ganar beneficios a tu empresa; finalmente no te elijen?

¡Es triste! Y todo por culpa de ese flechazo que no has sabido provocar.

Parece cómico, pero existe una similitud entre hacer una presentación y ligar porque hay que provocar el flechazo para conseguir esa primera cita, ahora lo verás 

 

¿Cómo provocar el flechazo?

En una buena presentación, el pitch -el argumento- es la clave.

 

El pitch es una posible historia de amor porque su objetivo es conquistar a alguien Haga clic para Tweet

 

Para conseguirlo, el primer paso es hacer que esa persona se fije en ti, para eso vas a necesitar destacar, llamar la atención, ponerte a tiro.

Una vez que te ven y te miran, hay que mantener esa atención haciendo o diciendo algo que resuene a la persona que tienes frente a ti.

Tu exposición debe ser de tal manera que se lo lleve, que se quede contigo, que se acuerde de ti.

Es más que te diga, “oye, ¿quedamos y me lo explicas más a fondo?” Esa es la primera cita.

 

Ya sea que eres emprendedor, empresario, ejecutivo, docente o profesional necesitas las competencias necesarias para defender y presentar tu producto, y cada palabra, gesto y movimiento, cuentan.

Definamos producto, como lo mejor que sabes hacer, crear, diseñar, producir, ejecutar.

Sin embargo, no todo el mundo es consiente que necesita estar preparado para afrontar las resistencias y convertir esos obstáculos en ventajas.

 

No saber comunicar lo que estás vendiendo te impide a avanzar en tu profesión, proyectos, negocio y hasta en tu misma vida personal.

 

La semana pasada, asistí a la presentación de un producto y no te imaginas el chasco que me llevé, estaba sufriendo de ver lo mal que lo estaba pasando el ponente y de ver cómo unos se iban y otros se centraban en sus móviles para pasar de la charla.

Y no es que el ponente no estaba preparado sobre su producto, todo lo contrario, lo conocía bastante bien y además se notaba que tenía conocimiento sobre su mercado.

Entonces, ¿cuál era el problema?

Le sudaban las manos, se trababa al hablar, el discurso era monótono, usaba muchas muletillas, daba información que no interesaba, en resumen, estaba tan muerto de miedo que no generaba emoción al comunicar.

 

Hacer una presentación no es una fiesta en la que se juegue a pasar desapercibido Haga clic para Tweet

 

Aquí, el tema no es la discreción, hay que saber emocionar y destacar en medio de otros que quieren lo mismo que tú.

Con el pitch estás tratando de iniciar una posible historia de amor en el sentido que el otro:

  • quiera volver a verte,
  • quiera realmente conocerte mejor y
  • quiera entrar en detalle respecto a lo que tienes para él.

Y para lograrlo, es preciso seducir a esa persona o a ese grupo de personas con las que te encuentras. A continuación, exponer a la mayor brevedad lo que van a ganar, no los detalles que a ti te encantaría explicar. Eso vendrá luego si te dejan.

Este es uno de los grandes agujeros negros, de estas situaciones de pitch, donde no se explica lo primordial.

Si no me explicas con toda rapidez como me voy a beneficiar, puede que no te deje continuar o simplemente, no te haga caso.

 

Aunque no lo creas, en la mayoría de casos, el problema de hablar en público es cuestión de miedo.

 

Miedo a olvidarse el discurso, miedo a no mostrar su mejor perfil, miedo a hacer demasiados gestos que no se vean políticamente correctos, miedo a no estar a la altura.

Hay una infinidad de miedos, muchos inventado por nosotros mismos, producto de nuestra propia mente; pero que con las herramientas adecuadas pueden disminuirse para llegar en buena forma a hacer la presentación.

Sobre miedo escénico y cómo hablar en público sin sufrir, nos hablará Mila, en una serie de tres videos muy cortitos, porque está empeñada en sacar el gran comunicador que llevas dentro.

Si perteneces al club de los que todavía tenemos miedo de hablar en público, no dejes de ver mi siguiente publicación. ¡te esperamos!

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