La Salud y tu Negocio 8


la salud y tu negocio

Hoy quiero compartir contigo por qué es de vital importancia cuidar tu salud física, espiritual y emocional… para así, mantener la salud de tu negocio.

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Estamos tan acelerados en el mundo actual en el que vivimos, tenemos tanta presión, nos ponemos expectativas tan altas, queremos conseguir todo tan rápido; qué basta con mirar en Facebook y ver lo que otros están haciendo para empezar a sentirnos mal, porque no damos la talla… porque parece que a todo el mundo le va de fábula; mientras que a otros nos cuesta el doble, dar cada paso, alcanzar cada meta y conseguir cada logro.

Excepto por los iluminados que viven en las montañas meditando y en estado zen, todos somos susceptibles del estrés de la ansiedad y la tensión de la vida moderna.

Y cuando estamos estresados, nuestro sistema nervioso reacciona

Comes de forma desmesurada, no eres capaz de dormir, sufres de insomnio, estás nervioso, malhumorado, puedes llegar a deprimirte y generalmente actúas de forma reactiva; es decir, no piensas, sino reaccionas. El problema de ser una persona reactiva es que te vuelves pesimista, fatalista, criticas, juzgas y te justificas en cualquier cosa para no tomar acción.  Temes enfrentar riesgos y responsabilidades; y pierdes mucho el tiempo en cosas que no te van a generar beneficio.

¿Puede ser que tu estado de ansiedad, y nervios tenga que ver con tu negocio?

Te pasas verificando tu email ansiosamente, incluso los fines de semana cuando no hay nada que responder…

O quizás tengas 3 días horribles después de una reunión con un cliente que no salió como te hubiera gustado… te produce un estrés total y te lo pasas repensando, analizando, rumiando… una y otra vez sobre lo sucedido…

O quizás reaccionas de mala manera por algo que hizo alguien de tu equipo y no salió como te hubiera gustado…

O permaneces despierto toda la noche preocupado por tu siguiente operación comercial o lanzamiento.

O te la pasas moviéndote a un ritmo más rápido de tu ritmo natural, un ritmo que no le gusta a tu cuerpo, intentando tenerlo todo controlado.

Cómo afecta la Salud en tu Negocio

Cuando estás atrapado, actuando de forma reactiva, con los nervios de punta y ansioso, sin poder calmar tu cuerpo, es fácil que llegues a conclusiones erróneas y sin sentido.

Mientras más tranquilo y en armonía te encuentres, mejor responderás para dirigir tu negocio (en vez de reaccionar) y sabrás tomar mejores decisiones y más alineadas.

Por otra parte, mientras más calmado esté tu sistema nervioso, podrás hacer mejores negociaciones, podrás cerrar más ventas, tendrás clientes más satisfechos; y tu entorno en general fluirá de forma más equilibrada y te sentirás más satisfecho y feliz.

Para conseguir la paz y sentirse bien, a veces basta con poner pequeños grandes límites o hacer pequeñas cosas que marcan la diferencia. Por ej.

  1. Poner el móvil en modo avión para no ser interrumpido, cuando estás disfrutando de la compañía de otra persona.
  2. Desenchufarte del trabajo los fines de semana, siempre que sea posible y ¡vivir!!!
  3. Practicar meditación, yoga, beber mucha agua y hacer respiraciones suaves y profundas.
  4. Comprométete a conectar contigo mismo cuando estás en estado de estrés. Practica el silencio y déjate sentir.
  5. Toma vacaciones, aunque sean sólo unos días y de ser posible “ve a un lugar al que no hayas ido nunca – Dalai Lama.
  6. Cada día da gracias por algo. Por la comida de ese día, por el aire que respiras, por el buen día que hace… recuerda que la auténtica felicidad está en las cosas sencillas.
  7. Sonríe y ríe todo lo que puedas.
  8. Presta atención a cómo hablas. Fíjate si te tratas amablemente o continuamente te dices “que eres tonto”. Observa cuantas veces al día dices “no” y “tengo qué” y esfuérzate para dejar de decirlo. El no alimenta la negatividad y el tengo qué, aumenta la auto exigencia y perfeccionismo.
  9. Regálate cada día un momento especial. Puede ser algo que surja o algo que tú provoques, la clave es reconocerlo y contemplar su belleza.
  10. Perdónate por algo cada día. Ya sea que no terminaste algo, no has cumplido con tus expectativas, o algo que has dicho que ha causado malestar en otra persona. Practicando el perdón contigo mismo, luego podrás hacerlo con los demás.
  11. Haz algo que te apasione de verdad. Al menos una vez por semana: paseo por la playa, escapada a la montaña, hacer algún deporte, etc.
  12. Antes de acostarte, escribe tus tres momentos preferidos del día. La comida del medio día, encontrarte con alguien que no ves hace tiempo, un trabajo bien hecho, la ducha de la mañana, una película, la siesta, etc.

No hay nada que desee más que mi sentido de paz y bienestar.

Mi paz interior y tranquilidad, no se negocian. (Twittea esto)

Además, porque sé que mi salud mental, física, espiritual y emocional, afectará positivamente en la salud de mi negocio y en las decisiones que tome.

En este sentido hay mucho de qué hablar, pero puedes empezar a ver cuáles son las cosas que afectan a tu vida y negocio haciendo que pierdas el equilibrio, la paz y tranquilidad. Y las cambies por medidas positivas.

Mi deseo para ti: que te sientas tranquilo, equilibrado y en paz. ¡¡Siempre!!

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8 Comentarios en “La Salud y tu Negocio

  • José Efrai de la Paz Amparo

    Buenos días Silvia, gracias por esta importante información, que compartes, es de gran utilidad para mi formación en la vida y en mi negocio, ya que muchas veces nos dejamos llevar por el estrés, y esto se nos hace rutinario como si fuera normal, pero no es así, esto no es una buena decisión ni lo mas sano para nosotros, pero no lo comprendemos hasta que se nos brinda una ayuda como la tuya.

    Gracias por tus temas.
    Un fuerte abrazo y bendiciones.

    • Silvia Sanchez Autor

      Hemos llegado a un punto en que parece que el estrés, la angustia y las preocupaciones son el pan de cada día. Pero no es así, se puede tener una vida sin agobios.

      Hay que tomar acción, claro que sí, pero con tranquilidad, conciencia y dejarnos llevar un poco; así las cosas fluirán y conseguiremos una mejor calidad de vida.

      Gracias por comentar José Efrain y bendiciones también para ti.

  • ana maybe

    Verás, mi salud física, mental y emocional ha peligrado seriamente durante estos últimos nueve años, que se dice pronto.

    Primero el miedo me atenazó. Después busqué en mi interior respuestas. Y las encontré.

    Más tarde tuve que modificar hábitos mentales, mi lenguaje y aprender a esperar sin dejar de esforzarme.

    Posteriormente fuí consciente que nada sucede por casualidad. Que los cambios para nada son fáciles, pero son maravillosos si tu así lo deseas.

    He descubierto que la paciencia requiere paciencia. Que si me dejo fundir con las cosas que llegan a mi vida, todo fluye mejor. Y lo más importante, cada día juzgo menos a los demás.

    Y sabes que ?. Funciona !!!
    Y también sabes que ?. Duele !!!

    • Silvia Sanchez Autor

      Crecí viendo como algunas mujeres de mi alrededor, vivían de médicos. Salían de una enfermedad y entraban en otra y esa era parte de sus rutinas.

      Por un tiempo, yo también hacia lo mismo, hasta que comprendí que el cuerpo es una expresión de nuestra mente y emociones. Y una de las primeras cosas que tuve que aprender es a cambiar mi lenguaje, a tratarme con cariño, a no criticar y no juzgar a los demás. Es increíble la cantidad de cosas que podemos curar si corregimos esas actitudes…

      Y me quedo con tu frase: “los cambios para nada son fáciles pero son maravillosos si tu así lo deseas”.

      Un abrazo muy fuerte Ana y gracias por compartir con nosotros!!!

  • Dolores

    Gracias Silvia, te he leído con gran interés y me gustaría compartir este mensaje para ayudar a otras mujeres en el mismo caso.

    Vuelvo también de una semana intensa en el marco de mi formación de ayuda a través de técnicas de relajación. Y como no, la culpabilidad surgió muy violentamente después de recibir una atención de calidad que mi cuerpo y alma resintieron…

    Este período de vacaciones es super violento para mí y lo relaciono mucho con la competitividad que mi cuerpo rechaza en parte desde hace mucho tiempo.

    Me siento muy atacada cuando me preguntan y tú, ¿te tomas vacaciones?
    Hace poco, respondí a uno de mis familiares que para mí todos eran días de vacaciones, cuando uno estaba en fase con lo que ama, vive y desea; y no fui comprendida porque la pregunta esperaba una contestación basada en ese espíritu competitivo (en fin, así lo vi yo y así lo sentí).

    Me estoy cuidando emocionalmente de muchas cosas y cargas. Últimamente salio a la conciencia la frustración y culpabilidad que viví durante mis partos que fueron cesarías.

    Fíjate hasta donde podemos registrar como mujeres esa imagen idílica de lo que espera la sociedad de nosotras.

    Ese sufrimiento salio muy claro sintiendo un dolor muy profundo y visualizando como me encontré cuando estaba en el bloque de operación regresando a mi niño solo dos horas después.

    Mi cuerpo registro todo eso en sus células y me hizo bien que viniese a la conciencia en un entorno seguro y con una persona que acogía mi dolor.

    Ahora tengo que seguir cuidando de mi y es cierto me siento sola pero fuerte y si claro que necesitaría vacaciones en mi pueblo junto a mi mamita pero es tan duro admitir que tengo una vida que no me lo permite a nivel de finanzas y que ella lo siente y siento que casi se siente obligada de proponerme de pagar mi viaje (lo vivo muy mal).

    Estoy combinando frustración, aceptación, ira y muchas mas cosas, pero estoy rodeada de gente maravillosa y luminosa.

    En este camino, encuentro gente luminosa y me cuesta decir que siento que mi familia no me sigue en mis proyectos y que hay una ruptura.

    Me es muy difícil estar con ellos porque en cierta parte me siento juzgada y estigmatizada. Llego el tiempo donde me tengo que cuidar. Mis proyectos toman forma. Mis sueños serian de poder viajar y, máximo.

    Uno de ellos seria de ir a la India. Me estoy leyendo un libro sobre los masajes indios y me reconozco totalmente en ellos. Voy a cuidarme mucho a todo nivel aunque sea quizás una fase donde pueda sentirme egoísta hacia los demás pero así lo necesito vivir para retomar fuerzas porque todo me parece a veces tan violento.
    Silvia, muchísimas gracias por haberme permitido hoy gracias a tu invitación, liberar mi corazón.

    Te mando un beso desde el corazón… ❤

    • Silvia Sanchez Autor

      Querida Dolores, que testimonio tan sincero, tan cierto, tan de estos tiempos… Y lo que más me fastidia es que son las mujeres las más saboteadoras, las que más te juzgan, las que más te critican, las que menos te comprenden….

      Todo lo que vives es parte de un proceso:
      – Tienes que rabiar
      – Tienes que frustrarte
      – Tienes que molestarte con el mundo
      – Tienes que alejarte de la gente que no te aporte
      – Tienes que permitirte hacer todo “lo que te dé la gana” porque te lo mereces, porque vale ya, basta!!!!

      No es justo que tengamos que vivir en una continua película que no es tuya, que no es nuestra. El cuerpo nos lo exije; por qué tanta mujer enferma, por qué tanta mujer estresada, por qué y por qué…

      Permitete sentir como se te de la gana y olvidate del resto, ese es un buen comienzo.

      Luego cuando estés fortalecida, segura y con la autoestima alta, podrás regresar, y tendrás las herramientas necesarias para ponerlos en su sitio cuando se metan contigo… porque todo está en poner límites… luego te sentirás feliz.

      Me alegro que hayas iniciado este camino, y es más complicado porque no somos niñas, sino mujeres y madres adultas; incluso con una vida hecha, y dejar las tradiciones y costumbres adquiridas y recibidas de herencia, cuesta…

      Te mando mi más sincero mensaje de paz, y sólo me queda decirte que no te sientas mal por recibir, que si te lo ofrecen es porque te lo mereces, es un regalo de Dios, recíbelo con amor, con los brazos abiertos y disfruta de tu mamá, que madre sólo hay una.

      Con amor,
      Silvia.

  • giovanni cornejo valenzuela

    me parece excelente tu articulo, creo que la paz interior y la tranquilidad no son negociables??? aunque algunas veces cuesta mantenerlas ajajja..

    • Silvia Sanchez Autor

      Hola Giovanni, claro que cuesta; aunque para ello hay que ganar seguridad, tener la autoestima alta y no dejar que el miedo nos impida poner límites. Porque todo está en saber poner límites.

      Agradezco tu comentario y además veo que tienes buen humor. Un abrazo y espero volver a verte por aquí.